| OSCAR SANCHEZ (Técnico de Quilmes). La clave del juego fue la concentración de Cocha. Fue brillante lo que jugó para hacer ganar a su equipo. Aunque no aparezca en los números, fue el hombre clave, con buenas defensas, buenos tiros y rotación de balón para dentro y para fuera. Fue el primer tiempo más flojo técnicamente de los cuatro partidos. Friccionado, caliente en reacciones, con poco brillo y hasta sucio. Los bajos porcentajes, salvo de Masieri, que tuvieron ambos equipos hicieron que fuera desdibujado. Libertad mejoró en intensidad defensiva y empujó la bola a la línea, negando a los perimetrales locales el eje de cancha y evitando que tuvieran panorama para sus descargas. Esto provocó que Moldú (por la gran defensa de Saglietti) y Jones perdieran protagonismo. Y aunque tampoco Scales era determinante, Gimnasia fue más. A pesar de la mejoría en la marca, Libertad no estaba arriba en el marcador porque, salvo penetraciones de Sepo o tiros abiertos de Cavaco, tuvo pocas vías de gol.
En el tercer cuarto, se definió el juego por los ajustes ofensivos que hizo Gimnasia. Quien tenía la bola de un lado, descargaba y volvía a recibir del opuesto para un tiro abierto. Esto fue lo que quebró a los sunchalenses, que si bien, pusieron una zona 2-3 abierta, siempre llegaban tarde al tirador. Luego, el local cuidó la diferencia con sistemas largos y goleo repartido. | |
|