San Antonio (Estados Unidos), 22/06/2005 | Especiales
NBA
Ya no existe el factor cancha
Detroit ganó con justicia, a lo largo del partido demostró disciplina táctica y gran control del juego. San Antonio abusó del triple con marcas encima y en el segundo tiempo se fue diluyendo. Pienso que Detroit muestra una leve ventaja. San Antonio se esperanza con la noche mágica de Manu.
Por Oscar “Huevo” Sánchez. Detroit ganó con justicia. A lo largo del partido demostró disciplina táctica y gran control del juego durante los 48 minutos. El primer período fue de total paridad, ambos jugaron ofensivas claras y con objetivos, teniendo los dos defensas permeables en ese transcurso.
Los Pistons comenzaron diferentes en búsqueda de su primera opción, que esta vez fue Rasheed Wallace, su apoyo en el poste bajo. A partir de ahí, según tuviera o no doble marca, generaba descarga o atacaba a Duncan en el uno contra uno. Los Spurs produjeron una rotación previa al tiro, exigieron las rotaciones y buscaron lanzamientos limpios. El pick and roll de Parker y de Manu fueron incontenibles para Detroit. Los dos armadores anotaron a voluntad en cada penetración sobre el eje de cancha.
Luego en la segunda mitad todo fue diluyéndose por el lado de San Antonio. El reloj fue su peor enemigo y la presión que ejercía de no quebrar al rival, los descontroló. Billups se adueñó del partido sacando siempre ventaja en los cambios de asignación que daba la cortina a la pelota. Se dedicó a desequilibrar de larga distancia y de atacar a los grandes como Duncan o Horry en penetración. Hamilton creció y trabajó para él con las cortinas sucesivas. Esta vez fue demasiado rápido para Bowen. Prince se mantuvo regular en todo el juego, desde afuera, penetrando o lució con posteos sobre Barry.
En San Antonio los lanzamientos no llegaban con naturalidad, se abusó del triple con marcas encima y nunca con tiempo y espacio. A Manu, que brilló en la doble figura de rebotes y puntos, lo traicionó su corazón y tomó decisiones apresuradas, y el resto como siempre, no mostró apoyo al argentino. Duncan fue importante pero al final no recibió juego. Quedó claro que no es una serie fácil para ninguno de los dos equipos, en los partidos 5 y 6 los desarrollos se parecieron más a una final. Hay equilibrio y paridad hasta ahora.
Pienso que Detroit muestra una leve ventaja en contar con soluciones desde el banco, tanto Hunter y Mc Dyess aportan y mucho cuando pisan el campo, mientras que en los Spurs cada vez se está más esperanzado de la noche mágica de Manu y el desequilibrio de Parker y Duncan. Con esto solo no alcanzará.
El objetivo de San Antonio será sacar del partido a su estrella, Chauncey Billups, y volver a realizar un juego de conjunto, donde todos pueden anotar para sumar junto a los tres mencionados. Ya no existe el factor cancha, el séptimo es para quien mejor juegue y absorba la presión. Dios quiera que sea para Manu y los Spurs.