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Charlas Técnicas

07/01/2005 | Charlas Técnicas

¿Cuando y cómo comenzar con los trabajos de sobrecarga?

Por Daniel Gonzalez, Especialista es Psicomotricidad (Profesor de Conarpesa)
Creo conveniente, en este caso particular, comenzar por definir el termino sobrecarga, con el propósito de fijar con claridad mi posición.

Definir significa literalmente “poner fin” o sea, decir desde donde y hasta donde se extiende un termino, para evitar problemas de interpretación.

Se sabe, que un niño simplemente al estar parado, soporta una fuerza por parte de la gravedad igual a la de su peso corporal. Al caminar dicha fuerza es de 1,3 del mismo peso; corriendo de 2,5 aproximadamente y saltando es de 6 veces el peso corporal.

Podemos concluir entonces, que un niño sano a cualquier edad está realizando trabajos de sobrecarga, mediante la ejecución de estas y otras formas básicas del movimiento como trepar, traccionar, empujar, lanzar, etc.

Es gracias al desarrollo de estas capacidades motoras que los niños van mejorando el tono muscular, al que muchos consideran “ Telón de fondo de la motricidad”, ya que sin él, la maduración y desarrollo de las motricidades seria imposible, o sea que se retro alimentan.

Queda claro entonces, que si entendemos como sobrecarga la absorción por parte del organismo de un peso mayor al corporal, no son los trabajos de sobrecargas los que estarían vedados en la niñez, sino todo lo contrario, deberían estar estimulados.

Entonces:

¿Por qué esta tan generalizada la idea de que los niños no deben realizar trabajos de sobrecarga?

Cuando se habla de la inconveniencia de la realización de trabajos de sobrecarga en la niñez, se esta hablando específicamente de los trabajos con pesas.

Aclarada esta diferencia conceptual entre trabajo de sobrecargas y trabajo con pesas, trataré brevemente de presentar los argumentos en los que se sustenta esta negativa.

Pero vayamos por parte.

Para poder contestar la primer parte de la pregunta, que nos sirve como titulo, “cuando”, se hace necesario marcar la diferencia entre edad cronológica y edad biológica.

La edad cronológica es la edad que cumplimos de año en año, la que nos lleva a decir este niño tiene siete años aquel ocho etc.

La edad biológica en cambio, es la edad madurativa o sea, la edad o etapa en la que se encuentra un órgano o grupo de órganos (sistemas) para ejercer la función para la cual fue creado.

En el caso particular de la fuerza, lo que debe tenerse en cuenta, es la maduración del sistema sexual, ya que esto determina o no, la presencia de testosterona en el varón y de estrógenos en la mujer, hormonas que permiten que se produzca la hipertrofia, cambio de la forma, (aumento de tamaño) de la fibra muscular.

Como intenté aclarar anteriormente, si bien es cierto que en los niños es imposible provocar hipertrofia por la falta de las hormonas requeridas, es, no solo posible sino necesario, mejorar los niveles de fuerza, mediante el desarrollo de las distintas motricidades.

Las mejoras de la fuerza en estas edades se dan a expensas del sistema nervioso (mejor conducción de los impulsos, mejor reclutamiento de fibras, etc.), sistema que al estar completada la mielenización, ya se encuentra maduro para mejorar estas funciones.

Una forma simple de comprobar que se esta en proceso de maduración sexual, es la aparición del bello pubiano, esto que se da en los varones en términos generales entre los 12 y 14 años de edad cronológica y en las niñas entre los 10 y 12 años de la misma edad, nos estaría significando que ese individuo en particular se encuentra en condiciones, al menos fisiológicas de comenzar con los trabajos de pesas.

Estos trabajos deben apuntar al incremento de la resistencia muscular, o sea, trabajos con poco peso y gran cantidad de repeticiones.

La respuesta al porque realizar este tipo de trabajo tiene dos argumentos, desde mi óptica igualmente validos.

El primer tiene que ver con el trabajar con el sistema energético más desarrollado en estas edades, que es sin duda, el aeróbico.

El segundo es un poco mas complejo y hay posiciones encontradas.

Los huesos largos crecen a partir de sus epífisis o cuellos, donde se encuentran los núcleos de crecimiento.

Según el tipo de trabajo que se realice sobre estos núcleos, los mismos tienden a cerrarse o a permanecer abiertos.

Si se realizan trabajos sistemáticos de fuerza con cargas medias o altas la presión que se ejerce, provoca como respuesta la aparición de sales de fosfageno, fosfatasa alcalina, entre otras sustancias, que van a cumplir en el hueso la misma función que el cemento en una pared, endurecer, solidificar, fortalecer, cerrando así los núcleos de crecimiento, provocando un déficit en la estatura adulta.

Es importante comprender, que según esta postura, si bien la estatura esta genéticamente determinada, no existen evidencias, al menos hasta ahora, de trabajos que modifiquen en forma natural, no quirúrgica, ni traumática, la estatura genética en más.

Lo que si esta claramente documentado es el camino inverso o sea, como con trabajos de cargas y presiones continuas al cerrarse los núcleos de osificación no se llega a la estatura genéticamente determinada.

Esto es fácil de comprobar en las características biotipológicas de los niños y jóvenes que practican deportes de fuerza y contacto como el judo, la gimnasia deportiva, etc.

Este comportamiento, esta demostrando una vez mas lo sabio de la naturaleza. Es mucho mas difícil que se quiebre una rama corta y ancha, que lo haga una larga y delgada, marcando de esta manera claramente las características de estos dos biotipos de acuerdo a su necesidad.

No se trata de emitir un juicio de valor sobre si esta bien o mal que se realice tal o cual tipo de trabajo de fuerza, con pesas, sino de tener en cuenta que así como en algunos deportes es conveniente contar con un biotipo mas bajo y robusto ya que de esto depende en gran parte el rendimiento, en deportes como el básquet, el voley, etc. cada centímetro cuenta y se hace necesario mantener abierto los centros de crecimiento lo más que nos sea posible para asegurar que cada uno de los niños llegue al máximo de sus posibilidades genéticas.

Ahora bien, antes de comenzar a pensar en las cargas, según mi criterio, se hace necesario que cada niño sepa prácticamente como realizar no solo la técnica del movimiento, sino también, la mecánica respiratoria para ese movimiento.

Esta mecánica será, en líneas generales, la de inspirar en la fase de recobre y exhalar en el momento de la realización de la fuerza. Debiéndose revisar a fondo esta mecánica en particular para cada ejercicio.

Con respecto a que grupos musculares a trabajar, la opinión generalizada es hacerlo con los grandes grupos musculares, evitando los trabajos múltiples hiper analíticos de un mismo grupo muscular donde lo que se varia son los ángulos y los planos, sino hacerlo en forma mucho mas general.

Quizás lo más importante a tener en cuenta es que ni el desarrollo de esta, ni el de ninguna otra cualidad, debe aparejar riesgos para la salud del niño, ni física ni psíquica. Al no existir dos niños exactamente iguales, si no, con características evolutivas similares para plantear cada trabajo hay que atender la particularidad.
Huevo Sánchez - Campus Bahía Blanca 2019
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